Traductores

English cv French cartas de amistad German temas para windows Spain cartas de presentación Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

ERA CAMINANTE CONVENCIDO Y NOCTÁMBULO CALLEJERO ...

Buscaba independencia por inquietud personal y libertad por derecho propio. Quiso conquistar la amistad de su dignidad, pero para ello tuvo que pagar una absurda y cínica deuda jamás contraida, que fiscalizó su vida y la de los suyos. Finalmente cayó en la trampa de la tarántula institucional, de la que sólo le separa una fría y seca tapadera semiabierta...

Acoso. Grabación en octubre de 2009

¡NO A LA INCOMUNICACIÓN,POLUCIÓN Y OSCURANTISMO!

¡DIVULGA LOS SIGUIENTES BLOGS, POR FAVOR!

VAGABUNDO TRAS LA LIBERTAD

EL CUADERNO DE GUILLERMO: NO, GRACIAS. (ACOSO INSTITUCIONAL EXTREMEÑO)

ACOSO ESCOLAR E INSTITUCIONAL

ACOSO ESCOLAR E INSTITUCIONAL
Pincha y accede al vídeo

Entrevista por Luís Herrero del Olmo, el pasado 10 de marzo, en "esRadio"

domingo, 19 de enero de 2020

A quien corresponda (en este caso a una víctima de acoso escolar, pero sobre todo a una buena persona)



Vagabundo

Buenos días G. Acabo de leerte y por lo que entendí en un post en fb, me quedo con esto:


como hice ayer cuando atacaron a una persona en un grupo y me sentí con la obligación de defenderle.


Quiero que quede claro que no conociendo los comentarios, excepto unos pocos de ellos que has mostrado, vertidos en ese anónimo grupo, sólo voy a limitarme a dar mi opinión generalizada, pero respetando a la parte contraria, a la que no conozco y por tanto, no puedo atribuir calificativo alguno (para ello debería haber leído todos y cada uno de los posts en ese grupo).

Independientemente de cómo se hayan desarrollado los hechos, y no teniendo porqué ser este el caso, tengo claro y así lo manifiesto que cuando se ataca a una persona sin que esta tenga la opción de dar su versión es, como poco injusto, además de cobarde y zafio.

Injusto porque no tiene opción de defender su postura.

Cobarde y zafio porque cuando se critica a su espalda, fácilmente se cae en la crítica subjetiva, minante y destructiva de ensuciar su imagen, desacreditarla y usar esa arma tan nociva para demasiadas víctimas, como son los bulos y rumorologías, armas demasiadamente empleadas por quienes hostigan y acosan, ya sea en el trabajo, escuela o socialmente.

Personalmente y aunque tengo poca información de tu caso, entiendo que has hecho lo correcto, porque has llevado a cabo premisas coherentes que incluso, desgraciadamente demasiadas víctimas y afectados no hacen: ser solidario con esa persona que estaba siendo atacada en ese grupo que referencias. El ejemplo de solidaridad, apoyo y honestidad en este caso, lo has dado con tu acto y no sólo con tus palabras. Y es que, a menudo, se cae en la incoherencia de ser solidario con quien sufre determinados actos cobardes, callando, mirando a otro lado o con un silencio cómplice y, por extensión, cobarde. Hay que dar ejemplo y tú creo que lo has hecho.

Entiendo que es muy frustrante para ti, el no entender la postura de esa otra persona, pero seguro que con el tiempo y mientras más experiencias tengas, te darás cuenta que el valor no se cuantifica; no es medible porque es una cualidad, amigo. Y tú la tienes por lo que observo. Así que sopesa Gabriel: tener muchos “amigos” en el fachalibro” o tener quizás un minúsculo grupito de buena gente, solidaria, honesta, pero sin medrar y que te diga “cuenta conmigo”. Tú únicamente debes y tienes que elegir.

Aunque no haga falta decírtelo, aquí me tienes, cuenta conmigo, amigo. Y, aunque quizás sobre también, como he hecho con bastante gente que me solicitó una manita (dos no porque estoy manco) cuenta conmigo. Si en alguna ocasión te sientes jodido no dudes en darme un telefonazo si hace falta. No te prometo soluciones ni otras promesas que no pueda cumplir, puesto que no tengo medios, pero sí que te ofrezco ánimos, mi experiencia y algunas palabras que, lo creas o no, nos valdrán a los dos; digamos terapia compartida, para afrontar esos amargos momentos que de vez en cuando, nos pone determinada gente. No la vida. La vida es un camino muy amplio, complicado y diverso, pero motivante; vereda que nos toca recorrer a todos y cada uno de nosotros. El problema, amigo, son los obstáculos y tropiezos que determinados personajes nada empáticos nos colocan, porque no sabiendo recorrer esa senda vital, intentan arreglar sus ineptitudes y valores humanos, haciendo tropezar a quienes toman ese camino con el único propósito de agotar a ese caminante ilusionado. Y es que demasiada gente aún desconoce que no hace falta apagar la luz de los demás para brillar con luz propio. Confía en la tuya y no permitas que sea apagada, amigo mío. Merece la pena seguir andando, aunque haya que tomar demasiadas bifurcaciones para llegar a buen destino. Un abrazo y mucho ánimo.

miércoles, 15 de enero de 2020

Las apariencias engañan (I)






Manuel R.

El pasado día 6 de enero, recordando tanta festividad, reproduje en mi muro de Facebook, una carta a los Reyes, escrita hacía 10 años. No era una carta al uso, sino una declaración de deseos a esos Reyes nada Magos, pero sí “Reyes Malos extremeños”. Malos de solemnidad, actitud y aptitud.

Como nota introductoria, comenzaba expresando lo siguiente:

6 de enero, 11:40´:
Aunque han pasado 10 años de esta carta "A los Reyes Malos", lo que se expone en ella sigue siendo miserablemente actual. No ha caducado la dejadez, mirar a otro lado, ninguneo, falta de apoyos, sensibilidad, coherencia y apoyo a alumnado con necesidades educativas específicas, auxilio ante la marginación, discriminación y acoso a quienes sufren este terrorismo consentido por Educación y afines y un largo etc. 10 años donde se les escribió a 3 presidentes autonómicos, con repetición al actual; a tres consejeras de Educación y otras relacionadas; a multitud de directores generales y altos cargos, para finalmente dar con la callada como respuesta: Demasiados Reyes Malos, pajes y acompañantes poco ilusionantes

https://vagabundotraslalibertad.blogspot.com/2010/12/una-de-reyes-malos.html



Recordaba una breve cronología de actuaciones, en este caso hacia mi hija, solicitando una vez más que se atendiese a ella y a todos esos niños que, por un motivo u otro son marginados, excluidos, discriminados y acosados. En el caso de mi hija que se le atendiera en sus necesidades educativas específicas por su enorme inatención y sobre todo que se le respetara en todos los órdenes, ya que ella se vio obligada a dejar sus colegios por el temible acoso escolar padecido. Exilio obligado, puro y duro.

Como expresaba en la introducción, han pasado 10 años de esa carta denuncia y ella, a pesar de haber perdido su infancia y adolescencia, hace ahora un par de años y después de realizar los estudios desde 6º de Primaria a Bachillerato en casa, tuvo que verse obligada a dejar de nuevo un Instituto, donde intentaba estudiar presencialmente una FP de grado superior de Técnico en Educación Infantil, dado que de nuevo el clima, marginación y exclusión, tanto de supuestas compañeras como de parte del profesorado y relacionados, hicieron acto de presencia. Algunas personas conocéis de primera mano mis actuaciones, ya que la denuncia está interpuesta e incluso me habéis asesorado.

Como he venido realizando, hasta que hiberné mis blogs por distintos motivos, de vez en cuando invitaba a leer y, en el mejor de los casos a dar a conocer estas míseras realidades (de mi hija y de tantas y tantas víctimas de deplorables actos de este calado) a quien entendía partícipe, solidario y/o víctima de estas tropelías, porque al igual que muchas otras familias víctimas de esta falta de auxilio, apoyos y terrorismo permitido, entiendo que sucesos tan lamentables como estos, son enterrados por el silencio cobarde de quienes realizan, consienten y miran a otro lado. Ocultamientos y olvidos perpetrados que dan lugar a la no existencia de estos terribles casos con el paso del tiempo. Como dice una de esas muchas madres, Mª ANTONIA, que perdió a su hijo LOLO; una de las demasiadas víctimas mortales de este terrorismo consentido -me niego a olvidar-. Yo apuntaría más, “no hay derecho a enterrar a un hijo que fue inducido a suicidarse por estos motivos, como tampoco hay que enterrar su recuerdo, su paso por una obligada breve biografía rota y aniquilada; la realidad de estos miserables hechos y no la suposición, disfraz, ocultamiento y toxicidades de hechos, que sólo favorecen a depredadores y al entramado cómplice correspondiente”.

Puedo entender que en la red deambulen demasiadas historias y que nos lleguen demasiadas para leer con la debida atención, sin más. Soy consciente que a menudo se lee la breve introducción y se mira la foto sin más, obviando la verdadera información que a continuación viene en forma de enlace.

Puedo entender además que no haya un compromiso por determinados hechos o situaciones y que publicaciones que lleguen no sean leídas o tomadas en consideración.

Puedo entender que quienes no han sufrido en sus adentros (en las carnes puedo asegurar que duele menos) situaciones de marginación, exclusión, discriminación y acoso de ellos o de sus hijos, realmente no entiendan o se desentiendan de tanto dolor ajeno.

Puedo entender la falta de compromiso por la generalizada falta de empatía social y demasiado postureo y apariencia fictia hacia problemas de terceros que, parece ser, “no nos incumben, no son problemas nuestros”, aunque aparentemente demos a entender una preocupación manifiesta en todos los órdenes; apariencias que, de vez en cuando, son descubiertas por la inconsistencia, incoherencia, egocentrismo e incluso cierto narcisismo ocultado.

Puedo entender, básicamente que no hay tiempo ni es llamativo para cada uno determinadas informaciones. Al fin y al cabo, ¿Quiénes no hemos ido volando y saturados en demasiadas tareas de este nuestro día a día ajetreado para pararnos en todo?

Puedo y quiero entender que seamos libres para elegir leer, informarnos, creer en lo que nos interese, hacer apología de nuestra peculiar filosofía, opinar, reflexionar y apoyar creencias políticas, religiosas o de otro carácter.

Puedo entender todo eso y mucho más. Sin embargo, no puedo entender como cínica e hipócritamente individuos y demasiadas ONG´S que presumen de luchar por derechos sociales y humanos pueden criticar a quienes exponen situaciones tan injustas y míseras; más aún sirviéndose de falacias y mentiras, tergiversando hechos y usando, cual caprichoso puzle, determinadas cosas puntuales pero fuera de todo contexto, con tal de destruir incomodidades que señalan a incoherentes y dudosas actuaciones.

En mis muchos años en defensa de mi hija y de casos particulares con los que he intentado implicarme, me he encontrado en la inmensa mayoría de las ocasiones con barrigas llenas que ante la posibilidad de que se pongan en peligro determinadas prebendas han medrado por activa o pasiva; e incluso me han criticado y vertido descrédito y aislamiento, a través de bulos y rumores sobre mi persona y familia; arma frecuentemente empleada por aventajados aprendices de un tal Goebbel, ministro de propaganda nazi del III  Reich.

He comprobado como entraban en juego el desentendimiento, la inacción por incomodidad del tema o incluso por posturas políticamente incorrectas, doble vara de medir según el caso; excepcionalidades cuando el amiguismo y compadreo entraban en juego; demasiados Judas en supuestos templos a favor de los derechos humanos y, en definitiva, la hipocresía y cinismo sencillamente por medrar y temer perder posiciones privilegiadas. Una cosa es aparentar y otra es secundar lo que se dice… y es que las apariencias engañan.

Consúltese

https://vagabundotraslalibertad.blogspot.com/2010/07/la-rampa-del-silencio-complice.html



Como comenzaba en esta publicación, el pasado día 6 de enero, recordando tanta festividad, reproduje una carta a los Reyes, escrita hacía 10 años. No era una carta al uso, sino una declaración de deseos a esos Reyes nada Magos, pero sí “Reyes Malos extremeños”. Publicación de la que hice partícipe en este caso a 41 personas que entendí, estaban relacionadas con los derechos humanos, trastornos diversos como el TDA/H, TEA, diversidad funcional y cómo no con familiares víctimas de este cáncer socioeducativo, consentido por activa o pasiva por demasiadas instituciones, denominado ACOSO ESCOLAR.

Sin embargo, me hizo mucho daño la entrada de una persona que hasta ese momento la tenía como “amiga o al menos conocida”. Sinceramente no daba crédito a lo que decía. Cual elefante en una cacharrería, abrió la puerta de mi muro con un portazo sumamente agresivo, mientras soltaba impertinencias fuera de tono y de una osadía extrema, más aún cuando su iracunda actitud reclamaba que no hubiese hablado de su hija y otras falacias. Resultaba complicado tratar de ver la correspondencia con mis críticas y denuncias al Sistema educativo extremeño en este caso, por el sufrimiento no sólo de mi hija, sino el de miles de niños en esta y todas las comunidades autónomas de este país, dicen primermundista. Venía a decir que yo había entrado en su espacio insultando. Desconozco si enviar una foto con el enlace a esa publicación a un supuesto “amigo” es sinónimo de ataque. No entendí nada. Como agravante, esta impresentable difamadora viene autoproclamándose por activa y pasiva, defensora de los derechos humanos, siendo habitual verla hablar de la Convención de los derechos Humanos y sus logros. Supongo, por el ejemplo dado que defenderá selectivamente a quien ella considere oportuno, porque en el caso que exponía, lejos de comentar apoyos y denuncias de este esperpéntico sistema educativo nuestro, se lanzó cual can cabreado a ladrarme sin ton ni son, aduciendo absurdamente que de su hija no hablaba, entre otras muchas sandeces. Tras amenazarme con echarme a sus abogados, cosa frecuente, dado que no es la primera vez ni la última que usa este tipo de amenazas con quien osa desdecirla, no tuve más remedio que indicarle que adelante. No seré yo quien medre a tanto impresentable, independientemente que en este caso viniese acompañada y apoyada por otro impresentable que llegó a amenazarme, sino además por una persona que le guste o no, debería estarme bastante agradecida.

Continuará…

jueves, 7 de noviembre de 2019

Preocupaciones “PRO PESCA DE VOTOS” hacia el alumnado

Manuel Rodríguez G.


Resultan vergonzosas las manifestaciones PRO PESCA DE VOTOS del actual mandatario regional extremeño, Guillermo Fernández Vara, en la jornada regional de AMPAS “El sistema educativo extremeño, acoso escolar y educación sexual desde la familia”, organizado por FREAMPA-CP, el pasado sábado, 26 de octubre en Almendralejo.

Entre otras perlas cultivadas, según se dice en la noticia ACOSO ESCOLAR Y DIVERSIDAD EN EL SISTEMA EDUCATIVO EXTREMEÑO , Vara expresa que “los niños son lo más importante que tenemos entre manos”, señalando entre otras cosas que se está trabajando para mejorar cada día el sistema escolar, especialmente en lo concerniente a la diversidad y a la plena inclusión. Como logro fundamental subraya que “hace tiempo hablábamos de la educación para todos y ahora hablamos de la educación para todos, pero en las mismas condiciones”.

Queda claro que el concepto tan mal interpretado y nada llevado a la praxis de inclusión es usado inadecuadamente por este político de turno, que contempla la denominada inclusión como igualdad de condiciones y poco más, cuando el concepto de INCLUSIÓN en si recoge fundamentos tan esenciales como el condicionamiento positivo (discriminación positiva) hacia el colectivo en inferioridad de condiciones.

Y es que la INCLUSIÓN, Sr. Fernández Vara, poco tiene que ver con la supuesta INTEGRACIÓN, esa que se realiza en la praxis cual voluntariedad graciable, pero en modo alguno como deber inexcusable y fundamental en pro de los derechos de grupos en inferioridad de oportunidades. 



Incluir, Sr. político de turno, no es colocar ni dotar a los más desfavorecidos de supuestas mismas condiciones para que la sociedad pueda tenerlos en cuenta. Incluir, sr. Fernández Vara, es dotar de las herramientas necesarias para que determinadas inhabilidades o capacidades puedan equilibrar esa balanza cínica y desajustada en todos los órdenes de la vida.



En definitiva, Sr. político de turno, es el Sistema educativo en este caso quien debe adecuarse a las peculiaridades del individuo y no al revés, como así viene sucediendo en este mediocre y trasnochado sistema educativo nuestro, donde esas inhabilidades molestan; tanto que se presiona a este grupo de alumnado para ser granjerizado (Consúltese INCLUSIÓN: ¿UTOPÍA?  )

Continúa expresando el actual Presidente Autonómico extremeño su preocupación por el consumo de tabaco y las nuevas fórmulas de fumar en menores, así como el uso de apuestas deportivas en jóvenes y menores. Sin embargo, llama la atención que, en el artículo en sí, no se hable en ningún momento, del temible e incómodo cáncer socio-educativo del acoso escolar. Desconozco si el tema apenas se tocó (ya que en modo alguno se referencia en la noticia) o simplemente se nombró expresando supuestamente la enorme preocupación y prevención del mismo por parte del sistema educativo, dado que en dicha reunión se supone entraría a debatirse esta dañina realidad en las aulas, como titula dicha jornada: “El sistema educativo extremeño, acoso escolar y educación sexual desde la familia”.


Los niños son lo más importante que tenemos entre manos” decía el líder socialista extremeño en su intervención. Al respecto, recordar a este “mirlo blanco” (consúltese el enlace ODA AL MIRLO BLANCO ) que ya desde 2007 me dirigí a él y denuncié hechos gravísimos, en este caso el de una niña que, con unos pocos años, ya se hundía en un fango de mentiras, falsedades y falta de apoyo total en todos los órdenes para finalmente caer en las redes de un cobarde y mísero caso de acoso escolar sustentado por el sistema educativo y apoyado por demasiados tentáculos de la Junta de Extremadura; hechos transmitidos además posteriormente varias veces a este “político típico” en el 2010 e incluso el año pasado, 2018.

Los niños son lo más importante que tenemos entre manos”: Poco importante, parece ser, ha sido mi hija para sus manos, Sr. Fernández Vara, niña que contaba tan sólo 9 años cuando acudí por primera vez a usted; manos nada limpias me temo, nada capaces de apoyar a una niña; manos manchadas -me temo- de complicidad, inacción y dejadez; manos faltas de ética; manos cobardes como la de tantos testigos mudos y complacientes que han sido incapaces de aportar un apoyo necesario y de auxilio ante ese acoso y derribo, no ya sólo a esa niña, sino incluso a toda su familia. Manos sucias, muy sucias, Sr. Fernández Vara, tan sucias que a día de hoy esa niña a la que le robaron la infancia y la adolescencia, ya cuenta con 21 años y unas secuelas psicológicas y sociales perdurables de por vida. Manos tan sucias e intoxicadas. Sr. Fernández Vara, como como las de los demasiados cobardes que por comisión u omisión sustentan, disfrazan y polucionan este terrorismo institucionalizado denominado acoso escolar, pero que el sacrosanto sistema educativo y demasiados esbirros con sus enquistados síndromes de negación y de Diógenes institucional, dicen, cuenta, no existe en los colegios. ¡Cosa de niños, siempre pasó!.





Todo un Sistema Educativo incoherente y carnavalero, por aquello de disfrazar muy a menudo con falsas caretas la denominada y a menudo inexistente Atención a la Diversidad de la que tanto presumen pero escasamente verifican. Las supuestas Necesidades Educativas Específicas que este grupo de alumnado necesitan, brillan por su ausencia y Normas teóricamente garantistas, protectoras, inclusivas e igualitarias como se proclaman en la rancia y agría tesis educativa, se violan y coartan en la práctica, como casi sistemáticamente viene ocurriendo, salvo honrosas excepciones.

¿Qué decir del acoso escolar enquistado en las aulas y del que tanto se ningunea por el sistema educativo con ese sistemático síndrome de negación y que se extiende desde la generalidad de direcciones de centros hasta Inspección, verdaderos conductores y ejecutores de que se intoxiquen, oculten y polucionen tantos y tantos casos de este terrorismo socio-escolar, y quizás lo peor: con la complicidad de políticos al uso que siendo alertados de demasiadas situaciones inmorales e ilegales, apuestan por la cómoda y cínica posición de inacción, con sus posaderas en la poltrona correspondiente, antes que ser proactivos y tomar decisiones necesarias y comprometidas  frente a injustas situaciones de muy dudosa legalidad y a veces prostituidos consentimientos por activa o pasiva, con la inacción y mirar a otro lado, cuando no la callada por respuesta, amparándose en un cínico e hipócrita silencio administrativo.

"Incurrir en el pecado del silencio cuando se debiera protestar, hace cómplices y cobardes a los hombres."

Finalmente, este “político típico”, muestra su nuevamente presunta preocupación, por el gasto que muchas familias asumen en relación a los colegios. Recordar al “mirlo blanco” que durante toda la etapa escolar que mi hija deambuló, se le privó de ayuda en forma de becas o ayudas por sus necesidades educativas específicas, a pesar de que se cumplía escrupulosamente con todos y cada uno de los requisitos exigidos. Denegaciones sistemáticas, me temo, en forma de vil vendetta por mis escritos de quejas y denuncias. Denegaciones que -opino- podrían constituir incluso prevaricación y muy graves negligencias de responsables relacionados con el entramado educativo, más si cabe cuando por el acoso escolar e institucional sufrido me vi obligado a coger una excedencia en mi trabajo durante tres dilatados años, por lo que, entre otros muchos impedimentos, las sesiones de psicoterapia que de modo privado tenía mi hija tuvieron que dejarse, dado que en esa época me endeudé considerablemente.


¿Preocupación Sr. Fernández Vara? Le invito a abrir una comisión de investigación sobre el tema, como ya les animé a hacerlo en alguna que otra ocasión.




Como iniciaba este escrito, resultan vergonzosas determinadas manifestaciones de políticos al uso en tiempos de pesca, que con falsos escaparates de supuesta y virginal preocupación, honestidad y lucha por el bienestar social no dudan en transmitir enormes campañas publicitarias orquestadas. Se alabarán los logros conseguidos, las conquistas y derechos inherentes… sólo que esas medallas quedarán en manos de unos pocos elegidos, mientras demasiados afectados y familias implicadas seguiremos impotentes, incrédulos, ninguneados, desasistidos y apenas auxiliadas por lo que publicitan bastantes políticos de dudosa y escasa altura ética, con tal de que el próximo día 10 de noviembre - “el día de la gran pesca” - sean muchos los que piquen en esos cebos enquistados de mentiras y falsas promesas.  ¡Así nos va!

Como diría el maestro Serrat: ¡Disculpe Sr. Vara, disculpe el Sr.!


martes, 8 de mayo de 2018

Carta abierta al Director de Gabinete del Presidente extremeño Fernández Vara y cía.

Vagabundo

 
Al Director del Gabinete de Presidencia - D. Carlos Javier Rodríguez Jiménez



(Con copia al Presidente Autonómico Sr. Fernández Vara)

Plaza del Rastro, s/nº


06800 Mérida (Badajoz)

Sr. Rodríguez Jiménez:

Como expresaba en el comienzo del escrito enviado hace dos meses a su Jefe,
 
 
El pasado 20 de febrero registré un escrito denunciando hechos donde les recordaba el acoso y discriminación hacia mi hija y los múltiples escritos de denuncia desde el año 2006, por lo que la alumna se vio obligada a dejar sus colegios presenciales con tan sólo 10 años para verse obligada a estudiar en casa y posteriormente terminar sus estudios de ESO y Bachillerato, a través de la plataforma online que el MECD posee para casos excepcionales (CIDEAD), siendo vergonzosa y lamentablemente la única estudiante de toda la Comunidad Autónoma Extremeña en esta cínica y disfrazada situación.

Tras esta etapa que denominamos “Exilio obligado”, mi hija finalmente comenzó en septiembre pasado un curso presencial de FP Superior en Zafra, donde desgraciadamente una vez más ha sido marginada y discriminada; ya no sólo por compañeras de clase sino, lo más grave incluso, por parte del profesorado, aprovechando determinadas inhabilidades que la alumna presenta; comentadas en su momento al Instituto correspondiente, pero aunque en principio prometieron que se tendrían en cuenta, finalmente no verificadas y lo peor discriminándola. A causa de este ambiente de marginación y exclusión, la alumna sufrió tres crisis convulsivas con desmayos incluidos en un plazo de apenas un mes. Los escritos que se incluyen por nuestra parte (con un CD anexado que alcanzan, grosso modo, las 200 páginas) muestran y describen las muchas irregularidades que se verifican durante ese primer trimestre en que acude la alumna: por parte de compañeras de clase, profesoras, jefe de estudios, orientadora y director a nivel de ese instituto.

 Resulta vergonzoso que desde el Gabinete de Presidencia de la Junta de Extremadura, respondan con unos escuálidos, deplorables y banales párrafos a mi escrito. Respuesta hipócrita firmada por usted, D. Carlos Javier Rodríguez Jiménez, a modo de vulgar correveidile a las órdenes de su Jefe, el Presidente Autonómico extremeño, Guillermo Fernández Vara, al que se envió dicha denuncia hace ya más de dos meses.

Lamentablemente compruebo que la respuesta suya, como alto cargo es paralela a las que me han ofrecido, desde esa docena de años sufridos, vulgares actores desde su posición como directores de diversos centros; sólo que usted: exmaestro, exdirector de Colegio y exConsejero de los Jóvenes y el Deporte, ahora actual Director del Gabinete del Presidente extremeño Fernández Vara, debería haber sido más consecuente y tener la decencia profesional, ética y humana, de al menos estudiar la denuncia que envié hace ya demasiado tiempo. La talla ofrecida ha sido paralela a la que ha venido mostrando no sólo el Sistema Educativo Extremeño, sino por extensión y por vil y vergonzoso corporativismo exacerbado, buena parte de este  –entiendo– hediondo y poco escrupuloso aparato político burocrático de esta Junta de Extremadura (Consejería de Educación, Consejería de Bienestar Social, Presidencia…).

 
Con esta ridícula, cómoda, cínica y cómplice respuesta arrojada, siguen ustedes atentando a los derechos elementales de una chica que desde su más tierna infancia, y ahora ya mayor de edad, sigue siendo discriminada por la falta de apoyos a sus necesidades educativas específicas y, lo que aún es más grave, al respeto debido que cualquier ciudadano tiene reconocido en teoría, más aún cuando hablamos de una afectada por diversidad funcional que arrastra un cuadro ansioso depresivo, con estrés postraumático reactivo al acoso escolar consentido y ocultado por el propio Sistema Educativo Extremeño desde bien pequeña. En ese sentido, y como expresaba en mi escrito, les considero, dada su vergonzosa e incompetente respuesta, cómplices cobardes por pasividad manifiesta y ruin inacción.

Me resulta asqueante el “déficit de comprensión lectora selectiva e interesada” de quienes teniendo la potestad de estudiar e investigar el caso, se escudan cómodamente en copiar y pegar falseados hechos y tergiversaciones, ofrecidas en este caso por el director del instituto implicado, para “escupir”, cual borracho tabernario, lo que manifiesta un incompetente y burdo obediente servidor de Inspección. Se olvida usted, Sr. Rodríguez Jiménez, que actualmente no es usted director de colegio, y como tal, obediente y sumiso ejecutor de lo que le dictan desde Inspección (al menos en los que he conocido). Usted debería haber sido elegido por su Jefe, Fernández Vara, para gestionar determinados menesteres con mucha más responsabilidad, credibilidad y compromiso ante el ciudadano que los ofrecidos en su rácano escrito de contestación. Entiendo que no le debería corresponder hacer la función de vulgar correveidile, típico de servil perrito faldero o trepa al uso. Al menos por el momento o hasta que el clima político lo baje de esos andamiajes quebradizos acordes con dudosas “políticas bienhechoras”. Discúlpeme por mi atrevimiento como vulgar administrado y por no ser un típico trágala más; no sólo le hablo como ciudadano vilipendiado y acosado institucionalmente, sino sobre todo como padre cabreado: Ustedes han  consentido con el desprecio que proporciona la banalización, ninguneo y mirar a otro lado, a través de la inacción y/o negación de graves hechos, que se coarte y destruya el pasado, presente y futuro inmediato de mi hija.

 
Sres. Fernández Vara, Rodríguez Jiménez,  y demasiados lacayos y reyezuelos relacionados con este esperpéntico y gravísimo caso que viene dilatándose desde hace una docena de años: ExPresidente Juan Carlos Rodríguez Ibarra; ExConsejera de Educación, Eva Mª Pérez López; ExConsejera de Bienestar Social, Pilar Flores Rabazo; ExConsejera de Igualdad y Empleo, Pilar Lucio Carrasco; ExDelegado Provincial de Educación, Enrique Pérez Pérez; ExDirector General de Programas Educativos, Felipe Gómez Valhondo; ExDirector General de Calidad y Equidad Educativa, Tejero Aparicio; ExDirectora General de Infancia y ExJefa de Servicios de “Atención y Protección a la Infancia y Adolescencia”, Nuria Sánchez Villa; ExDirector General de Política Social y Familia, Sr. Bravo Gallego; ExJefe de Secretaría del Presidente, Román Bolaños Expósito; ExJefa de Gabinete de Bienestar Social, Reyes Picazo Bermejo; ExJefe de Servicio de Inspección General y Evaluación Educativa, Juan Chamorro González; ExInspector Santos Protomártir; ExJefas de Servicios de Programas Educativos y Atención a la Diversidad, Rosario Palomo Arrojo y Sra. Burgos Palomino; (esta última a día de hoy actual Directora General de Personal Docente; ExJefe de la Unidad de Programas Educativos, Andrés Núñez de Lemus; ExJefe de Servicios de Becas, Santiago Cambero Martínez; Técnicos de Servicio de Protección de Menores, Sonia Rosa Vallejo y Antonio Galán Rodríguez; ExPresidenta e Inspectora de la Comisión Comarcal de Absentismo Escolar, Carmen Sánchez Sánchez; ExVocal de la Comisión Comarcal de Absentismo Escolar y ExDirector de Instituto, Juan Viera Benitez; ExSecretario de la Comisión Comarcal de Absentismo Escolar y Director de Colegio, Manuel Cuellar Serna; Técnico de Servicio a la Comunidad del EOEP de Almendralejo, Manuela Sánchez Gragera; Orientadores del EOEP de Almendralejo, Mª Piedad Caballero Villena, Manuel García Tolosa, Mª Isabel Hernández Pérez y Guadalupe Ruíz Tamayo; Silvia Rodríguez Oliva, actual Jefa de Servicios de Programas Educativos y Atención a la Diversidad;  Sr. Serrano Diego, actual Jefe de Servicios de Inspección de Educación; actual Secretario de Educación, Sr. Rodríguez de la Cruz; actual Consejera de Educación y Empleo, Sra. Gutiérrez Morán, así como múltiples maestros, Directores de Colegios presenciales por los que ha pasado mi hija y otros grupúsculos relacionados con los mencionados:

Siento una enorme vergüenza ajena, mucha tristeza y unas nauseas terribles cuando compruebo en qué manos ha estado y está el futuro de mi hija y por extensión mi familia. Gracias a esa inacción, dejadez, pasividad y compadreo institucional se ha permitido que una niña que mostraba su alegría innata cuando comenzaba a asistir a la escuela fuera perdiéndola progresiva y día a día porque una pandilla de mal denominados “maestros y orientadores” fue incapaz no sólo de detectar los problemas que el padre ya les manifestaba sino, lo peor, de tener la poca decencia y actitud de echarle una mano, dejando que con esa pasividad, síndrome de negación e incluso falseamiento de hechos, sus compañeros de colegio fueran dándole de lado, para progresivamente discriminarla, excluirla y acosarla, sólo porque ella era diferente, porque padecía una diversidad funcional que NADIE en modo alguno atendió: Faltó y sigue faltando no sólo la aPtitud (preparación del profesorado y de los orientadores), sino quizás lo más importante la aCtitud (La voluntad del profesorado, de los orientadores y de los muchos altos cargos que pudiendo y teniendo potestad para intentar apoyar y ayudar, en modo alguno lo hicieron).

No voy a contestar aquí a las absurdas y míseras respuestas ofrecidas por ese director de instituto, copiadas por usted, incompetente firmante y Director de Gabinete. Espero que al menos el Estamento al que amplia y detalladamente he ofrecido las oportunas respuestas en su momento, tenga la debida sensibilidad, “comprensión lectora” y, sobre todo, talla ética que las mostradas por todos ustedes.
 
Al hilo de lo que usted termina respondiendo; esto sí, de su propia cosecha entiendo, Sr. Rodríguez Jiménez

 
he de aclararle para su ineptitud y negligencia en ese cargo que actualmente ostenta, que lamentablemente, como viene siendo sistemática y bochornosamente habitual  para desgracia de los sufridos administrados, la callada en forma de silencio administrativo es la norma enquistada de esta administración que a muchos ya nos cuesta aguantar y nos produce arcadas generalizadas. En ese sentido, he ido dando los pasos que supuestamente deben darse ante tamaña y vergonzosa situación de indefensión de una joven durante toda su etapa escolar: Denuncia de hechos al profesorado, continuando con Dirección de Centro, Jefe de Servicios de Inspección, Jefa de Servicios de Atención a la Diversidad, Secretario General de Educación, Consejera de Educación y Presidente Autonómico Extremeño. Excepto las bochornosas, falseadas y cínicas respuestas de profesora y dirección del centro, así como la “copia y pega” de su escrito, Sr. Director del Gabinete del Presidente, ningún otro actor/actriz implicada ha dado la cara: A pesar de ese plazo, cínicamente publicitado por ustedes, de un mes máximo para ser contestado, que a través de “Cartas de Servicios “ ustedes elaboraron con el dinero de los administrados, sigo esperando después de más de dos meses contestación de Silvia Rodríguez Oliva, actual Jefa de Servicios de Programas Educativos y Atención a la Diversidad;  del Sr. Serrano Diego, actual Jefe de Servicios de Inspección de Educación; del actual Secretario de Educación, Sr. Rodríguez de la Cruz y de la actual Consejera de Educación y Empleo, Sra. Gutiérrez Morán. La respuesta generalizada sigue siendo la callada, a pesar de que manifiesto en mis escritos derechos del administrado, como los que se establecen en la LRJPAC o en la propia “Carta de Derechos del ciudadano” de la Junta de Extremadura; derechos que compruebo, ustedes una vez más se lo pasan por la entrepierna, cual “Decreto testicular”. Esa actitud es, en realidad, la cara oculta de quienes se hacen llamar garantes institucionales, en este caso hacia los extremeños.

 
Sólo sé que individuos que ningunean con la callada o contestan tan torpe y vilmente a graves escritos de denuncias no leídos y menos aún estudiados son sencillamente –para mí- unos impresentables y mezquinos, que teniendo en sus manos responsabilidades tan importantes; en este caso el futuro de una chica; con sus obscenas inacciones y/o vacías respuestas éticas contribuyen a su hundimiento en todos los órdenes. Miedo da -al menos desde mi óptica particular- tanto bufón de palacete extremeño, tanto corporativismo pandillero apoyando a reyezuelos, que juegan con el presente-futuro de una hija que ya casi perdí, que ya nunca será la misma, que ya confusa, desubicada y bloqueada ni siquiera cree en nada ni en nadie.

¡Felicidades a todos ustedes!

Para finalizar y antes de que comiencen posibles extorsiones institucionales como las ya denunciadas en el pasado y me crucifiquen con los típicos tópicos y bulos y descréditos manejados en otras ocasiones hacia mi persona, cual alumnos aventajados de un tal Goebbel, les aclaro que, en modo alguno les he insultado o descalificado. Sencillamente los he calificado. Lo primero, insultos y descalificaciones, ya lo hacen ustedes mismos con sus actuaciones.


miércoles, 2 de mayo de 2018

Día contra el acoso escolar o bullying ¿Algo que celebrar?


Vagabundo

 


A 2 de mayo, nos encontramos con el Día internacional contra el bullying o acoso escolar. Una jornada para supuestamente visibilizar y ser consciente de este muy dañino terrorismo, esta lacra, este cáncer socio-educativo, pero me temo, sólo cara a la galería social.
Siguen disfrazándose y ocultándose cifras por el máximo responsable: El Sistema Educativo de turno. Es cierto que hemos pasado, en 14 dilatados años, del “gran paso” de “no existir” (cual vulgar pandemia originada por un extraño virus) a producirse casos excepcionales y muy limitados, según manifiesta Inspección y Altos cargos del Sistema Educativo correspondiente. Esa “enorme y privilegiada concienciación” se debe, desgraciadamente, a que hasta el suicidio inducido de Jokin Cebreros en 2004, los casos de suicidios debido al acoso escolar, por no pocos chavales, eran etiquetados como supuestos y burdos suicidios, y nada más. El origen no interesaba, no existía el acoso en las aulas según terceros implicados e interesados; y es que cuando un caso no se conoce, aunque haya pasado, sencillamente pasa a ser ocultado, a no existir. Caso cerrado.
A día de hoy, si hacemos caso de las cifras que se manejan por el Sistema Educativo, éstas apenas llegan al 3-5% máximo; eso sí, según estos, la mayor parte sucede fuera de los límites del terreno físico del centro educativo; “ciberbullying” dicen, como si previamente este peligroso afluente del bullying, no se originase esencialmente en el entorno escolar. De paso siguen barriendo “pa fuera” y con ello, negando realidades.
Por el contrario si hacemos casos de organizaciones tan conocidas como “Save the Children”, “UNICEF” e incluso prestigiosos “Informes Cisneros”, publicados por Araceli Oñate e Iñaki Piñuel refieren en torno al 25-30%.
¿La diferencia entre cifras?. El Sistema Educativo, tras la enorme cantidad de casos que van apareciendo y conociéndose, admite a regañadientes esos mínimos; no sin antes intentar desacreditar y extorsionar si hace falta a las víctimas y familias que finalmente desesperadas se sienten obligadas a denunciar. Por tanto SOLAMENTE admiten los casos más graves; esos que, gracias a la concienciación, formación y ética de determinados Jueces son los que finalmente salen con una condena firme.
 


Hay mucho que andar, mucho que pelear para que esa balanza de cifras escandalosamente minimizada y desequilibrada se corrija y, sobre todo, se erradique de verdad. En este control y equilibrio necesarios entramos todos. Hay que acabar con el ninguneo, oscurantismo y cinismo que rodea a todo el entorno enfermizo y eso pasa no sólo por hacer frente al hostigador y ser solidario con la víctima, sino quizás lo más importante, por denunciar a quienes hostigan y a quienes están obligados a custodiar a los alumnos que al menos, en horario lectivo corresponde al Centro educativo; Centros que, lejos de implicarse, se escudan en un sistemático Síndrome de Negación y mirar a otro lado, asesorados desgraciadamente por quienes deberían INSPECCIONAR hechos y no ser meros y cínicos asesores unilaterales de los centros en cuestión.
La balanza, en cualquier caso, sigue escandalosamente desequilibrada y, con ella, el sufrimiento, exilio, traumatismo, cuadros ansiosos-depresivos, estrés postraumático y demasiado dolor en víctimas y familias.

 
2 de mayo, día internacional contra el acoso escolar o bullying. En verdad, ¿algo que celebrar? No seré yo quien lo haga.



En memoria de:
 
- Jokin Cebreros fallecido en 2004, tras tirarse de la muralla de su localidad, Hondarribia, primer caso conocido y constatado de acoso escolar en España, pero no el primero desgraciadamente.
 
-Carla Díaz Magniem fallecida en 2013, tras lanzarse a los acantilados en Gijón con sólo 14 años.
 
- Sarai Mondragón, joven colombiana con 13 años.
 
- Mónica Jaramillo de 15 años, de Arancha, chica de 16 años que se tiró desde un 6º piso en Usera.
 
- Diego un chico de 11 años que se tiró de un quinto piso, hace poco más de dos años.
 
- Alan de 17 años hace un par de años.
 
- Lucía, joven murciana de 13 años que se quitó la vida hace poco más de un año.
 
- Unai con 12 años.
 
- Zulima de 16 años que se quitó la vida el pasado 19 de noviembre.
 
- Elisabeth en Navarra, joven de 17 años-
 
...y los muchos que quedan en este lúgubre tintero y, me temo, se sumarán en cualquier territorio a estas cínicas y míseras esquelas obligadas por inacción, negligencia, complacencia y cobardía de quienes debieron protegerlas… todos/as ellos/as de una forma u otra obligados/as a ir a un lugar donde lo de menos era el aprendizaje, socialización y cooperación, como tan repetidamente se nos cuenta…
D.E.P.

domingo, 29 de abril de 2018

Justicia vs Legalidad


 

Vagabundo
 
Se dice en la Biblia que el rey Salomón ordenó a un soldado que cogiese a un bebé del que dos mujeres se proclamaban madre del mismo,
para conocer quién era la verdadera. Su orden fue partir al niño en dos y repartirlo entre las dos mujeres. La madre verdadera enseguida se desdijo para salvar la vida de su hijo, mientras la otra no puso reparo alguno ante la decisión del sabio rey. Obviamente el rey fue justo, quizás no legal.
En situaciones tan esperpénticas y vergonzosas como las que se vienen produciendo en nuestro actual Sacrosanto Sistema Pseudodemocrático, donde –opino y creo - la independencia de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial brilla por su ausencia en no atípicas ocasiones, la decisión de este rey; hoy día Juez omnipresente, podría ser la de “dejarse de gilipolleces y partir al neonato a la mitad, pesarlo y repartirlo por igual”, a fin de que las dos contendientes quedasen asistidas por ley y ninguna perdiese el amparo de la misma: Se calificaría como “Equilibrio en el reparto”. En todo caso, el bebé se hubiera abierto en canal. Es lo legal, se diría.

A menudo escucho el mensaje errado de la supuesta similitud entre justicia y legalidad. La experiencia, a base de hostias no consagradas, me ha aclarado hace demasiado tiempo que una cosa es la justicia y otra muy distinta la legalidad.

La primera, la justicia, responde al equilibrio, a la libertad individual pero respetando la colectividad; al derecho de ser tratado con el mismo respeto que los demás, pero con el deber de ser recíproco y consecuente con los mismos, sin restricciones pero a la vez sin doblegar esos mismos derechos de terceros; sin excepciones, sin ataduras, sin privilegios para que esa balanza esté bien equilibrada. Esos platillos que sustentan esa equidad dependen no de un individuo que interpreta lo que el poder respectivo, (“judicial” le llaman) le exige. Esos platillos que deben sostener y salvaguardar esa justicia igualitaria, sin distintas varas de medir, sin excepciones, sin privilegios anónimos depende de la conciencia colectiva; entendiéndola como una entidad bien informada, con un alto grado de bondad, consecuente, honrada y dispuesta a ser autoexaminada en sus derechos y deberes para con los demás. Nunca debería estar condicionada por quienes interesada o torpemente la manipulan o malinterpretan.

La legalidad, por el contrario, responde a intereses precisos; no de la colectividad ni para la colectividad, sino dependiente de determinados poderes, a menudo ocultos pero reales y agazapados. La legalidad es utilizada como arquitectura interesada, caprichosa y moldeable a expensas de esos poderes insaciables y disfrazados a menudo de pseudodemocracias incuestionables; sólo que esta legalidad ahora justificable mañana podrá ser injusta, caduca o poco práctica. Al fin y al cabo depende del timón y del viraje que el establishment correspondiente tome y que dependerá, en cualquier caso, de intereses y fines muy concretos y delimitados por estos. La legalidad entonces se convierte en un arma peligrosamente manipulada, viciada y corrupta en no atípicos casos. La justicia queda entonces en desventaja, desvalida, desprotegida, vilipendiada y despreciada. Justicia violada, como lo ha sido esa joven de 18 años, que unos jueces proclaman “sólo ha sido abuso sexual” de cinco depredadores sociales, de “cinco chicos con ganas de juerga” que según uno de esos “intérpretes de lo legal”parece que incluso hicieron disfrutar a la víctima o al menos participó activamente de dicho “jolgorio”. Dicen que es la ley, se dice que es legal… Lamentablemente la legalidad usada en este caso -¿interesadamente?- como en tantos otros no conocidos ni dados a conocer por la opinión pública, instará a que esa justicia sea tomada como un vulgar trágala, como lo ha sido esa joven por demasiados sectores interesados, a pesar de que al menos, ha tenido el respaldo social de no pocos colectivos y con ello la visibilización de casos tan graves como el sucedido.

 
Ojalá este tipo de injusticias sean denunciadas socialmente y a gran escala, sin limitaciones, sin tapujos, sin condicionamientos. Injusticias no limitadas sólo al machismo sino por extensión a cualquier colectivo maltratado: niños en demasiados colegios; ancianos en centros de mayores; trabajadores en condiciones laborales lamentables; pensionistas sin un mínimo económico para finalizar sus vidas con cierta dignidad; discapacitados granjerizados y coartados a vivir en un verdadero apartheid social”; familias a las que se les arrebata su vivienda porque Papá Estado se rindió a los bancos… y fue incapaz de hacer frente a deberes sociales para toda la comunidad.

 
Aconsejaba Don Quijote a Sancho Panza, diciéndole:
“Cuando encuentres Sancho en pugna, el derecho y la justicia, inclínate por la justicia
Necesitamos más Reyes Salomón y menos jueces insensibles y de dudosa ética social.
¡Basta de tanta justicia medrada y trágala, de tanta distorsión real entre lo justo y lo legal! Creemos en la justicia (lo que debe ser). No tanto en la legalidad (lo que se permite) L

miércoles, 4 de abril de 2018

Suicidios inducidos por acoso escolar. A la familiar de una víctima


Vagabundo

Antes de comenzar, quiero aclarar a lectores y detractores que todo lo que en estos blogs comento es sencillamente producto de mis suposiciones, de mi dura experiencia y de las muchas hostias que el poderoso establishment reinante me ha infringido a lo largo de demasiados años; tantos como los que lleva siendo "puteada" una joven de 20 años desde su más tierna infancia. Por tanto, estas presunciones y suposiciones  interprétense como simples opiniones y reflexiones personales. Que cada cual las entienda procedentes o no. Yo desde luego me las creo, aunque me reservo esa supuesta “paranoia” con la que a algunos malnacidos les encantaría etiquetarme. Quede ahí ese frágil escudo antihostias por lo que pase…

Hace unos días, me llegó un mensaje a través de uno de los blogs que tengo hibernado por diversos motivos desde hace ya más de dos años (Repasar  ¿Parada final? ).

El mensaje en cuestión era una solicitud de información de una joven, referente a un  caso de suicidio inducido por el terrible bullying o acoso escolar. Un caso, por cierto enterrado prácticamente desde el suceso del mismo por supongo, demasiada incomodidad global.

Detrás de esa solicitud, se encontraba no una posible víctima directa actual; tampoco una persona que quizás, curiosa y preocupada por circunstancias intentase ayudar a alguien o simplemente conocer la realidad y la cara demasiada oculta de esta tétrica y cínica realidad escolar. Era mucho más. Era y es la hermana de una pequeña, Saray Mondragón, que con tan sólo13 años, presionada y coaccionada se vio obligada a saltar al precipicio, hace ahora cuatro años…

(Consúltese

Aunque desconozco la edad de esta joven inmigrante y aunque soy consciente de que mis palabras pueden hurgar amargamente en el triste episodio de ese pasado cercano, finalmente he querido contestar a las inquietudes y enorme dolor de esa hermana de Saray. No ha sido fácil tomar aliento y escupir tanta vergüenza y aunque, insisto, desconozco si estas palabras dañaran más que ayudarán a esa familiar, por dignidad, ética y por qué no decirlo, por apoyo moral a esa familia, he considerado finalmente que hechos como estos deben salir a la luz pública y mostrar las muchas vergüenzas que hay que lavar y eliminar en esta nuestra cínica sociedad actual. El silencio, en estos casos, entiendo que sólo ayuda a quienes dieron lugar a que la pequeña se viese obligada a dar ese salto mortal y por extensión, a los demasiados testigos mudos y cobardes que por omisión/comisión nada ayudaron. Saray, al igual que demasiadas víctimas no se merece ni este silencio cómplice ni el olvido cómodo y distante, ajeno de tanta gente.

Estimada joven, te contesto:

Conocí el caso de tu hermana por determinadas publicaciones aparecidas en los medios de comunicación. Indagué, dentro de mis exiguas posibilidades sobre ese dramático caso y entendí que había que difundir y denunciar el caso desde mis muy limitadas bitácoras. No sé nada más del caso de tu hermana, Saray Mondragón. Sí sé y compruebo que fue muy llamativo cómo se diluyó ese grave caso de acoso escolar en tan breve tiempo y en tan -cuentan-“civilizada y democrática” nación como es esta nuestra “Grande y Libre España”.

Cuando un caso no se conoce, entierra o no se difunde, desaparece. Es decir, pasa a no existir en la práctica. A fecha de hoy, si se busca con los navegadores típicos por Internet, la sospechosa falta de información sobre el trágico suceso llama la atención;  apenas existe y alguna que otra publicación aparecida en su día ni siquiera se encuentra ya…

Sólo sé que, después de cuatro años de su trágica y vergonzosa muerte (yo denomino a estos casos suicidios obligados u homicidios inducidos), NADIE se acuerda de Saray y de su trágica muerte.
 
NADIE, para vergüenza de todos

Vergüenza de aquellos hostigadores implicados que con sus burlas, rumorologías, críticas, bloqueos sociales, chantajes emocionales, amenazas, manipulaciones, intimidaciones, marginaciones, menosprecios, actitudes soeces y discriminatorias consiguieron aislarla y excluirla del resto de compañeros para luego bajo esa presión cruel empujarla indirectamente a tomar esa fatal decisión de saltar al precipicio.

Vergüenza de “compañeros” cobardes, asépticos y vacíos que no fueron capaces de auparla, arroparla y mostrar la empatía debida que se presume es parte del ser humano, para no ser presa fácil y solitaria de tanta rapiña humana, de tanto depredador miserable.

Vergüenza de ese colegio “católico” y de quienes se arropan en una religión para preservar sus culpas aferrándose al “Divino”, cual actitud sacrosanta y aopologética de sociedades fachas y carcas, como lo demostraron los comentarios aberrantes y cínicos de una vergonzosa AMPA.

Vergüenza de todo un Sistema Educativo que facilitó el corporativismo hipócrita y cómplice de todas las instituciones implicadas para que el caso de Saray se quedara en un suceso triste y poco más, cual jodido accidente esporádico, puntual y excepcional.

Vergüenza del mundo de la opinión pública y de la inmensa mayoría de los medios de comunicación nacionales que, cual ave de rapiña, sobrevoló el caso cual cadáver ya extinto y comido, sin importar las extrañas circunstancias y gravedad del caso, quizás por impertinencia o incomodidad del asunto.

Vergüenza de toda una sociedad en su conjunto que, me temo fue adormecida, manejada e incluso desinformada para que ese grave caso de suicidio inducido fuese un caso de tercera categoría; un mal menor, poco interesante y menos aún recomendable para que la elite que maneja los medios de comunicación y por tanto, la política de este “grande y libre país” lo diese a conocer. No era recomendable para los simples y abducidos ciudadanos de a pie que una “vulgar sudaca” pusiera en entredicho la “honesta” responsabilidad del Sistema Educativo; tampoco la “virginal honorabilidad” de reputadas congregaciones católicas…

Vergüenza y asco de minusvalorar, disfrazar y ocultar el caso porque Saray, sencillamente era colombiana  y eso en esta España de hoy lamentablemente como en esta España de siempre, para no pocos es sinónimo de diferenciación e infravaloración, motivos para que la vil xenofobia y racismo de unos contribuyese a que Saray psicológicamente fuese vapuleada, linchada y finalmente empujada tras tantas coacciones grupales a saltar desde ese quinto piso.
 

Lamentablemente, según su colegio, ese salto fue el que una niña da a quien ama, a quien anhela abrazar

para reunirse con nuestro Señor, gozando del descanso y la felicidad eternas junto a la Virgen y a Madre Alberta”

Para sus hostigadores directos y muchos de los que conformaron ese equipo de cómplices y cobardes testigos mudos, me temo que el hecho de saltar al precipicio de esa pobre niña representó para sus escuálidas y muy subdesarrolladas empatías el burdo castigo que impondría una autoridad fronteriza, cual vulgar retorno a su país de destino, sólo que el viaje de ida no fue a la hermosa Colombia sino a un limbo cínico y desdichado. Un viaje obligado a ninguna parte sin posibilidad de retorno.

Tengo una hija que ha sufrido y sigue sufriendo el azote de este terrorismo psico-social y educativo que representa el acoso escolar. He de reconocer que aunque ella afortunadamente no dio ese paso desdichado y fatal hacia la muerte, de alguna forma también la he perdido. Ella ha cambiado radicalmente, tras las enormes secuelas psicológicas y conductuales que tanto daño y mella han hecho en su personalidad; tanto que a día de hoy, perdida y desubicada, desconoce quien quiere ayudarla y quien pretende dañarla. Confieso que estoy asustado y muy preocupado porque ya no sé cómo ayudarla. En este sentido, quienes somos víctimas de ese terrorismo (víctima principal y familiares más cercanos) sabemos por defecto y por experiencia que nadie nos ayudará. Tampoco ella lo pone fácil y es reacia a recibir ese apoyo necesario. Sus muy duras vivencias la han marcado de por vida. Ella no es ni será ya nunca la que fue y conocí.

Hace escasas fechas mencionaba y recordaba el caso de tu hermana Saray, entre otros, en un escrito a unos típicos “perritos falderos” que sustentan la dirección de un centro donde mi hija sólo pudo aguantar un trimestre y no más:

“Respecto a la falta de escolarización referida por ustedes, ya les recordé también el obligado exilio de mi hija, tras manifestaciones muy graves sobre su integridad física, dado el calvario sufrido en anteriores escuelas. Yo, al menos, cuento hoy día con mi hija, muchas otras familias desgraciadamente no pueden decir lo mismo. Les recuerdo unos pocos casos de suicidios inducidos por ese cáncer silencioso, cómplice y cobarde denominado acoso escolar; unos pocos casos de los muchos que se ocultan a la opinión pública; casos como el de Jokin Cebreros en 2004, tras tirarse de la muralla de su localidad, Hondarribia, que ni mucho menos fue el primer caso de acoso escolar en España, aunque sí el primero en alcanzar trascendencia mediática; el de Carla Díaz Magniem en 2013, la chica que se tiró por los acantilados en Gijón con tan sólo 14 años; Sarai Mondragón, joven colombiana con 13 años; Mónica Jaramillo con 15 años, Arancha, chica de 16 años que se tiró desde un 6º piso en Usera; Diego un chico de 11 años que se tiró de un quinto piso, hace ahora dos años; Alan de 17 años hace un par de años; Lucía, joven murciana de 13 años que se quitó la vida hace apenas un año, al igual que Unai con 12 años; Zulima de 16 años que se quitó la vida el pasado 19 de noviembre, como también lo hizo la joven de 17 años, Elisabeth en Navarra … todos/as ellos/as de una forma u otra obligados/as a ir a un lugar donde lo de menos era el aprendizaje, socialización y cooperación, como tan repetidamente se nos cuenta…”

Me quedo en este tintero virtual a muchas víctimas: Cristina Costa, que con 16 años, se vio obligada a tomar una fatal decisión, el 24 de mayo de 2005; como así también lo hizo Daniel Peña Sánchez con 19 años, el 21 de diciembre de 2013 y tantos otros que de un modo u otro sintieron esa presión cruel y despiadada de una manada de sinvergüenzas secuaces para, como presa fácil, verse obligados a tomar tal decisión radical y trágica. Supongo que entre esas muchas víctimas, no habrá pocos casos de anónimas y olvidadas víctimas que habrán sido dadas de “baja” por suicidios sin más; sin aclarar el origen nuclear de tan fatal decisión. He de recordar que Jokin fue la primera víctima oficial de este terrorismo disfrazado en el año 2004. Primera víctima oficial de este cáncer socio-educativo pero me temo ni mucho menos la primera víctima real. Apuesto que, lamentablemente, tras el anonimato se ocultan muchos más. En cualquier caso, ¡qué poco hemos aprendido! y, lo peor ¡qué falta de coherencia y responsabilidad de quienes se denominan garantes institucionales!, entre los que destacan las respectivas inspecciones educativas, responsables políticos de turno y, por qué no decirlo, fiscales y Jueces que a menudo lejos de indagar e investigar adecuadamente se escudan en archivar casos tan graves e incómodos como los aquí comentados.

Aunque son sólo algunos ejemplos, todos los casos expuestos son consecuencia de una indecencia y cinismo exacerbados, ligados a la inacción, omisión de socorro e incluso comisión de posibles delitos penales.

 

Personalmente el caso de Saray representa para mi una vergüenza ajena y bajeza enormes, extremas, que dice muy poco de mi país; de sus dirigentes y responsables e incluso de mi gente. En este sentido, el silencio de este caso ha sido un silencio cobarde, mísero y nada consecuente con la actitud de cooperación, dignidad y apoyo a quien lo necesite; más aún si cabe a una niña que tan sólo contaba con 13 años.

Me da igual su procedencia, raza, religión, ideología, cultura, identidad sexual, etc.
 
En este sentido, estimada hermana de Saray, sólo puedo ofrecerte a ti y a toda tu familia mi pésame más sentido hacia ella.
 
No puedo ni quiero entender actos tan lúgubres y mezquinos para empujar a un ser a la muerte; más aún con tan escasa edad. Saray no saltó. Como demasiadas víctimas, fue obligada por presiones y coacciones a tomar esa fatal decisión. Estas muertes no son simples suicidios, entiendo que representan homicidios inducidos.

Si dura y triste es la ausencia de un ser querido; más aún lo es a estas tempranas edades y, sobre todo, en estas vergonzosas situaciones, donde siempre impera el que algún aprendiz de psicópata elija a la víctima por alguna diferencia o peculiaridad, independientemente de que ésta sea positiva o restrictiva para los demás, pero a la postre diferencia. Y es que, no lo olvidemos, este tipo de depredadores no tienen luz propia. No saben ni quieren aceptar que para brillar no hace falta apagar la luz de los demás. Luz que demasiados cómplices no se atrevieron a preservar. Luz propia que seguro Saray, esté donde esté, seguirá transmitiéndonos.
 
 
 


Un abrazo para todos vosotros, familia Mondragón. Mucho ánimo.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Te invito a entrar en un nuevo blog (Pincha y accede)

Te invito a entrar en un nuevo blog (Pincha y accede)
El cuaderno de Guillermo NO, gracias (Acoso escolar e institucional extremeño)

Horario mundial